El sacerdote Juan A. Hernández, representante de la Arquidiócesis de Tegucigalpa y vicario de la Basílica de Suyapa, rechazó públicamente la interpretación del abogado y analista político Rafael Jerez sobre la caminata del 16 de agosto, convocada por las iglesias Católica y Evangélica.
Jerez había calificado la movilización como un “acontecimiento histórico que el oficialismo no pudo controlar”, sugiriendo que la marcha fue una muestra de resistencia ciudadana frente al gobierno.
Esa lectura, cargada de connotaciones políticas, fue la que provocó la respuesta del religioso, quien cuestionó la objetividad del comentario.
Con un tono directo, Hernández le replicó: “Con todo respeto Rafa. Usted no es la voz objetiva de la realidad nacional, usted defiende una línea partidista propia de quienes representan a la oposición. Por tanto, eso no se fundamenta en un espíritu evangélico”.
Perfil del sacerdote Juan A. Hernández
- Sacerdote católico de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, con servicio pastoral en la Basílica de Suyapa.
- Formación académica: Máster universitario en Filosofía y máster en Bioética por la Universidad Pontificia Comillas (España).
- Vinculación cívica: Miembro de la Asamblea del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) en calidad de representante de la Arquidiócesis, lo que lo sitúa en debates de ética pública y transparencia.
La caminata, aunque fue presentada como jornada de oración, en múltiples ciudades se observaron consignas políticas y presencia de figuras partidarias.
Incluso parroquias católicas expresaron reparos.
En un mensaje público, la Parroquia San Luis, Santa Bárbara, advirtió que “lo que debía tener como objetivo orar por el país, se convirtió en política” y llamó a no dividir a los hondureños en torno a colores partidarios.
Dirigentes opositores intentaron apropiarse del relato de la jornada para presentarla como un voto de censura al gobierno.
Esa lectura —difundida en redes por políticos y opinadores— reforzó la percepción de que la caminata fue instrumentalizada políticamente.