El presidente colombiano, Gustavo Petro, respondió a las amenazas del congresista republicano Carlos Giménez, conocido por su retórica agresiva contra gobiernos progresistas de América Latina.
Todo comenzó cuando Petro publicó un mensaje donde calificó como un invento político la existencia del llamado Cartel de los Soles. Según el mandatario, se trata de una excusa de la extrema derecha internacional para derribar gobiernos incómodos.
Petro aseguró que el verdadero negocio del narcotráfico que pasa por Venezuela está en manos de una “Junta del narcotráfico” cuyos capos viven en Europa y Oriente Medio, y propuso una estrategia conjunta entre Colombia, Estados Unidos y Venezuela para combatir el problema sin sometimiento, sino con coordinación.
La reacción de Giménez fue desproporcionada. El congresista republicano advirtió en X que Petro “acaba de firmar su propia sentencia” y que el Congreso de Estados Unidos no tomaría a la ligera sus declaraciones.
No es la primera vez que Gimenez se comporta como un comisario regional. El legislador de origen cubano también ha estado inmiscuyéndose en los asuntos internos de Honduras, país que celebrará elecciones este año, lanzando advertencias y opiniones que han sido interpretadas como un intento de influir en el rumbo político hondureño en favor de la derecha local.
Petro responde con contundencia
Lejos de amedrentarse, Petro respondió de manera frontal:
“Usted no tiene derecho a sentenciar a ningún presidente elegido popularmente en Latinoamérica. Pudieron sentenciar a Pinochet, pero resultó aliado”.
El presidente colombiano añadió que posee evidencias de compradores de cocaína colombiana que pasa por Venezuela, y lanzó un desafío directo:
“Si la verdad cuesta la cárcel, pues preso voy, también, sargento”.