Movimiento Evangélico anuncia su total ruptura con la Confraternidad de Pastores de Honduras debido al uso del púlpito para propaganda política y mercadeo de la fe

El Movimiento Evangélico La Iglesia en las Calles y el Ministerio Manantial de Vida han publicado un fuerte pronunciamiento en el que anuncian su total ruptura con la Confraternidad de Pastores de Honduras, denunciando el uso del púlpito con fines de propaganda política y mercadeo de la fe.

Este contundente posicionamiento ocurre después de las polémicas declaraciones del pastor Gerardo Irías, presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, quien acusó al gobierno de ser “el mayor riesgo para el país” y afirmó que “no hay cosa más triste que darle poder a un pobre”.

El pastor Irías, en un claro discurso político, arremetió contra el Partido Libre por su orientación de izquierda, comparando dicha ideología con una “carcoma” que destruye las instituciones progresivamente.

El comunicado de La Iglesia en las Calles y el Ministerio Manantial de Vida expresa un profundo rechazo a la politización del mensaje evangélico y al uso de los altares para manipulación ideológica.

Según el documento, estas prácticas desvirtúan el propósito espiritual de la iglesia y minan la confianza del pueblo en sus líderes religiosos. “Nosotros no seremos parte de ese sistema”, reafirman los firmantes, liderados por el pastor Carlos Rovelo.

Disculpa pública y llamado a la renovación

Uno de los aspectos más llamativos del comunicado es su tono de autocrítica.

“Pedimos perdón al pueblo hondureño, especialmente a quienes alguna vez creyeron en la Iglesia como un refugio espiritual y hoy se sienten traicionados”, expresa el texto.

El Movimiento Evangelístico también lamenta que, por culpa de “mercenarios de la fe”, muchas personas hayan perdido la confianza en Dios y sus representantes.

Frente a esta crisis de fe y credibilidad, hacen un llamado a renovar el compromiso con el Evangelio limpio, sin tintes partidarios ni transacciones con el poder.

“Honduras necesita un Evangelio limpio, no un negocio religioso”, concluye el manifiesto, dejando claro que la fe no debe ser usada como moneda electoral.

La caminata que pierde fuerza

Este pronunciamiento se suma a otro hecho relevante de la semana: la Asociación de Iglesias Evangélicas Centroamericanas de Honduras (ASIECAH) también anunció que no participará en la caminata convocada por la Confraternidad Evangélica y sectores de la Iglesia Católica.

En su declaración, ASIECAH denunció que la movilización está “motivada por intereses políticos” y reafirmó su carácter apolítico y centrado en la evangelización, no en el activismo partidario.

La caminata convocada para las próximas semanas, que en principio pretendía aglutinar a distintos sectores de fe, ha comenzado a perder fuerza ante la ola de rechazos de movimientos cristianos que se niegan a validar una agenda política disfrazada de espiritualidad.