Hijo de Carlos Hernández fue nombrado por el gobierno de JOH en cargos diplomáticos en estos dos países europeos

Documentos oficiales y registros internacionales confirman que Carlos Daniel Hernández Arias, hijo de Carlos Hernández, director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), fue beneficiado con al menos dos nombramientos diplomáticos durante el gobierno del expresidente Juan Orlando Hernández (JOH).

En ambos casos, los nombramientos dependieron directamente de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, lo que confirma que fueron decisiones políticas tomadas bajo el gobierno de JOH.

El primer nombramiento se dio el 9 de noviembre de 2020, cuando el hijo de Carlos Hernández fue designado como vicecónsul de Honduras en Valencia, España, mediante el Acuerdo No. 233-SRH-2020, firmado por el entonces Secretario Privado de la Presidencia, Ricardo Cardona, y el canciller Lisandro Rosales.

Hernández Arias (primero de la izquierda) durante una visita oficial a las instalaciones del Puerto de Valencia

En este cargo recibía un salario de 35,000 lempiras mensuales, además de beneficios adicionales, pese a no ser funcionario de carrera en el Servicio Exterior.

Posteriormente, en 2021, Hernández Arias fue nombrado como primer secretario de la Misión Permanente de Honduras ante la Oficina de las Naciones Unidas y otros Organismos Internacionales, en Ginebra, Suiza, como lo revelan documentos oficiales de la ONU (ver aquí) y del Tratado sobre el Comercio de Armas (ver aquí).

Este cargo, de carácter permanente, tiene un salario estimado de entre 40,000 y 55,000 lempiras mensuales, según rangos oficiales del Servicio Exterior hondureño.

La polémica crece porque Carlos Hernández, padre del beneficiado, no solo presidía la ASJ —ONG que se presenta como guardiana de la ética y la lucha contra la corrupción—, sino que además integró comisiones oficiales durante el gobierno de JOH, legitimando con su presencia una administración ampliamente señalada por corrupción y por su vínculo con el crimen organizado.

Durante años, diversas voces han acusado a la ASJ de haberse plegado al gobierno de JOH, suavizando su discurso y evitando confrontar directamente los escándalos que sacudían al país, a cambio de espacios de influencia política y beneficios. El hecho de que el hijo de su director recibiera dos nombramientos diplomáticos refuerza estos señalamientos.

Este caso plantea una pregunta incómoda: ¿cómo puede una organización que se autoproclama defensora de la transparencia justificar que su director formara parte de un gobierno corrupto, y que su hijo recibiera nombramientos diplomáticos con jugosos salarios?

Lo cierto es que la relación entre la ASJ y el gobierno de JOH no es un capítulo cerrado, y las recientes revelaciones solo confirman lo que muchos ya sospechaban: la lucha contra la corrupción, en algunos casos, no es más que un disfraz conveniente para mantenerse cerca del poder.