En un hecho sin precedentes, la presidenta Xiomara Castro recibió en Casa de Gobierno a Victoria Kjaer Theilvig, Miss Universo 2024, junto a Stephanie Cam, Miss Honduras 2024.
Durante el acto, la mandataria entregó un reconocimiento especial a ambas, en un evento que marcó un hito diplomático y cultural: es la primera vez que una Miss Universo es recibida oficialmente por una jefa de Estado en Honduras.
La ceremonia abordó temas de fondo como el empoderamiento femenino, la promoción cultural y el papel de los certámenes de belleza como plataformas de proyección internacional para las mujeres hondureñas.
Sin embargo, lo que desató críticas en redes sociales fue la insólita reacción del excéntrico presentador de televisión y candidato presidencial opositor, Salvador Nasralla.
Fiel a su narcisismo característico, Nasralla no tardó en publicar en sus redes sociales viejas imágenes suyas entrevistando a Maritza Sayalero, Miss Universo 1979, y a Irene Sáez Conde, Miss Universo 1981, en visitas pasadas al país.
Esta acción fue interpretada por muchos como un intento desesperado por desviar atención hacia sí mismo.
La publicación —hecha justo después de la visita de la Miss Universo 2024 a Casa Presidencial— generó burlas y duras críticas, como la del reconocido escritor hondureño Luis Lezama Bárcenas, Medalla Gabriel García Márquez y Premio Centroamericano de Cuento.
“La masculinidad de Salvador es tan frágil y su ego tan grande, que cuando vio que la presidenta Xiomara Castro recibió a una Miss Universo se fue corriendo a buscar videos de él con una Miss Universo. Qué ser tan patético”, escribió Bárcenas en redes sociales.
Para muchos, el episodio refleja no solo el egocentrismo de Nasralla, sino su incapacidad de tolerar no ser el centro de atención —ni siquiera cuando se trata de una visita histórica que no lo involucra.